lunes, 18 de noviembre de 2013

lunes, 5 de agosto de 2013

miércoles, 31 de julio de 2013

Nostalgia ya no tan anticipada

Ahora pienso en ese momento y casi me parece un sueño. Como si realmente no lo hubiese vivido.
No quiero que esa imagen se desvanezca tan rápidamente. Y me muero de miedo. 
Me aterra que mi memoria no sea capaz de recordarlo. 
De recordarte. 
O quizás de recordarnos.






































Hace tan solo unas horas estaba ahí acostada. Mirando como dormías. A tu lado. 
Hace solo unas horas



Y ahora estoy muy lejos. 
¿Demasiado?

domingo, 20 de enero de 2013

¿Inocente? demasiado


Si ya tengo cara de niña, con este corte de pelo y con los ojos grandes y saltones, puede que en ese momento lo pareciese aun más. Con ese color que se apodera de las mejillas cuando te levantas con pereza de la cama, en la que estabas tan calentita, de esas sábanas que guardaban no solo tu calor, sino el suyo, quizás sea eso lo que marque la diferencia.
Con una camiseta de varias tayas de más, los pies descalzos, el pelo alborotado –el fleco aun más- con la mirada baja, mirándome las manos, como buscando en ellas una respuesta –esa que espero, pero que tampoco es tan importante a fin de cuentas-; y una sonrisa casi permanente, inocente, despreocupada, feliz porque sí, y ya está.
Pues claro que debí estar simpática.  




Fue una sensación muy bonita cuando riéndote me abrazaste por la espalda, claro que sí, para que negarlo. 

sábado, 5 de enero de 2013

Retales de felicidad primaria

Recuerdo ese día en el que volvimos a caer como tontos en la misma trampa. La misma que hacía unos meses nos había torturado hasta desangrar nuestros sentimientos, nuestra lógica y nuestra dignidad.
Pero ahí estábamos. Yo sin esperarme nada, pero de alguna manera algo diciendome que aparecerías ahí con el coche, de imprevisto, como tu solo sabes hacer, anticipando mis movimientos, mis pensamientos…me conoces demasiado bien.
Y luego en esa playa. Yo  feliz, como hacía tiempo que no me sentía, viendo como me mirabas salir del agua desde la arena, con media sonrisa, con tu media sonrisa. Y luego reírnos de cosas banales, y hablar del tiempo, y comentarme que te gusta mi bañador y quitarte un poco de arena de la mejilla, y otra mirada cómplice más…
Y subir en tu coche como si nada antes hubiera pasado. Que colocase los pies en el salpicadero de forma natural, como si no hubiese pasado casi un año desde la ultima vez que hice ese gesto. Y mirar por la ventanilla como brilla el mar mientras escucho como me explicas detalles de la canción que estamos escuchando. Y sonreír, sí, sonreír, sorprendiéndome a mi misma de lo fácil que me resulta todo a tu lado.
Y decirnos adiós, pero sin que ninguno tengamos la intención de movernos del sitio. Y vuelta a las miradas cómplices, y a las sonrisas tontas y a quedarnos en silencio.  Y mientras voy quedando cada vez mas cerca de tu rostro, niego con la cabeza a la vez que en mi conciencia retumba: sabes como va a acabar, pero no tienes remedio y al final volverás a caer, con él siempre.
Y volver a rozar tus labios, y sentirme en casa.















El verde  que nos envolvió guardará siempre el secreto de nuestra improvisada e inevitable felicidad en ese día soleado

jueves, 29 de noviembre de 2012

Azul oscuro casi negro



¿Sabes lo que me gusta de ti?





Que me rechazaste. Que eres delicado. 
Que estás asustado. Que eres guapo. 
Que estás fuera. Que me provocas ternura. 
Que me excitas. Que estás igual de atrapado que yo.